Memoria de un sueño

He soñado unos versos
de noches y de lágrimas;
la lluvia irrumpe pacientemente
sobre los techos y el asfalto,
la noche es acaso quien llora

He soñado yo unos versos
como venidos de otra parte
quizás de algún milagro ciego
de creador premonitorio

Algo le duele a la noche:
se siente en las hojas,
en la punta de las hojas, llenas de gotas.

Algo le duele a la noche
un quejido como de primavera herida
como de invasión y ley marcial.

¿Llora, acaso, la primavera
con la paciencia que da la tristeza
honda de los siglos de los siglos?

O acaso llora la vida
de la modernidad de ciudades luces y carreteras
de vacunas antibióticos y fármacos;

O, acaso, quien llora es la muerte
bajo su negra capa negra
y sus guirnaldas de flores caducas;

¿Quiénes descubrirán
el misterio
de las lágrimas
de la noche?