A los editores del “Altazor” que no pusieron el debido cuidado a mantener las puntuaciones originales.

Sensoriales sentídotas sandeces
estivales estambrosos estíos
y caen las llamas como paraguas en la cabeza.
Nada se perdona como echar a perder una puntuación
en un po e ma
¡A veces son tan tontos los editores!
A veces, quizás.
Son como departamentos de estética
brotando, como las callampas
después
de la lluvia
cuando escampa
y caen
paraguas
para-aguas.