Sobre la música "clásica" y la música "popular"
En este pequeño escrito propongo una tesis sobre qué significan (a qué apuntan) realmente las palabras en cuestión.
Los términos "música clásica" y "música popular" son evidentemente problemáticos. Como adjetivos, son aptos para describir piezas de música, pero se quedan como simplistas al intentar ser usados para describir tradiciones enteras. El primer movimiento de Eine Kleine Nachtmusik es muchísimo más popular que casi toda la "música popular". Los últimos álbumes de The Beatles tienen un caso mucho mejor para ser considerados clásicos que las sinfonías de Louis Spohr. Todos los términos alternativos propuestos —verbigracia "música seria", "música comercial", "música docta"— son insatisfactorios para una taxonomía exacta, porque generalizan la cualidad de algunas piezas a una tradición, sin transparentar lo que hace a ambas tradiciones diferentes entre sí.
Y es este el punto importante, ambas son tradiciones musicales (no géneros, eso es una confusión imperdonable). Las tradiciones se pasan de una generación a la siguiente por medios específicos. Cada tradición musical tiene sus clásicos, convenciones, clichés, historia, periodos, estilos, instituciones, tradiciones de ejecución, etc; las cuales han cambiado y evolucionado a lo largo de los años y siglos. Al ser productos culturales, las tradiciones musicales son permeadas entre sí, pero este hecho no afecta el estatus ontológico de una tradición específica como tradición. La tradición (genealogía) permanece luego de la transformación, incluso si esta transformación es revolucionaria; de la misma forma en la que pasa con el lenguaje, o con las especies biológicas a través de la selección natural.
La llamada "música clásica" es, en realidad, música que forma parte de la Tradición Occidental de Música Escrita (a falta de otro nombre). Podríamos decir que esta tradición empezó propiamente alrededor del siglo XI, cuando Guido D'Arezzo comenzó a sistematizar lo que luego se convertiría en nuestro sistema de notación musical. Uno puede apreciar muy claramente el desarrollo y la evolución de elementos artísticos y musicales (como la forma, los procedimientos armónicos, la instrumentación) a lo largo del tiempo. Uno puede, claramente, apreciar las genealogías entre maestros y estudiantes, y las genealogías culturales a través de la escritura (todos los grandes maestros desde Mozart estudiaron a Bach, por ejemplo).
Por el otro lado, lo que llamamos "música popular" hace parte de otra tradición. Evidentemente, la forma de transmisión es oral. En este caso la genealogía es algo más complicada, pues son innumerables las tradiciones orales musicales en el mundo (hay, por lo menos, una por cultura). Antes de la llegada de los medios masivos de transmisión cultural, estas tradiciones se mantuvieron, en su mayor parte, separadas; luego de esta llegada podríamos hablar de una fusión generalizada de las tradiciones musicales. También podemos darnos cuenta de que lo que mayormente es llamado música popular hoy en día son los descendientes de la tradición oral norteamericana del blues, que luego dio lugar al jazz (que se separó de la tradición original y se convirtió en su propia tradición) y luego al rock y al pop. La forma de transmisión cultural es distinta, y usualmente pasa mucho más por el autodidactismo y la composición intuitiva de canciones. Desde el punto de vista formal (al menos en la música llamada mainstream), la gran mayoría de composiciones están basadas en el formato canción (con la notable excepción de subtradiciones como la del rock progresivo, mencionemos las composiciones de Pink Floyd, como Echoes).
Creo que esta es la mejor manera de hacer sentido de las diferencias entre las dos tradiciones musicales más conocidas de Occidente. Sabiendo eso, uno puede volver a llamarlas "música clásica" o "música popular" (es más corto). Pero es importante no perder de vista a qué nos referimos con estos términos.